El alicantino Rubén Plaza da un golpe de autoridad y se corona campeón de la Vuelta a Castilla y León tras vencer en la última etapa en Ávila

El alicantino Rubén Plaza (Israel Cycling) dió hoy un golpe de autoridad y se coronó campeón de la XXXIII edición de la Vuelta a Castilla y León tras vencer con solvencia en la última etapa, que terminó en la Plaza de Santa Teresa de Ávila, y tras culminar una larga escapada, la mayor parte en solitario. El burgalés Carlos Barbero (Movistar) perdió el maillot multicolor a pesar del gran trabajo de su equipo por echar abajo la fuga.

ICAL

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